La pequeña sirena casi siempre estaba cantando, y cada vez que lo hacía levantaba la vista buscando la débil luz del sol, que a duras penas se filtraba a través de las aguas profundas...
crecer es inevitable...pero depende de vos conservar al niño que llevás dentro. me gustan los colores, amo a los animales y tengo un duende que no me abandona.